Motivos para vivir el presente: Atraer cosas positivas a nuestra Vida

Todos los días tenemos planes, cosas por hacer, obligaciones, compromisos y un sinfín de preocupaciones por lo que haremos, debemos hacer o los demás esperan que hagamos en el futuro inmediato o lejano. Cortarme el pelo, retomar la dieta, mudarme, arreglar esa parte de la casa por la que nunca paso… En fin, siempre estamos pensando en mañana, en el mes que viene, en el año que viene, en después.
Por otro lado, en nuestra mente siempre hay lugar para lo que debimos hacer ayer, para lo que no logramos, para lo que mi pareja tenía que haber traído y nunca trajo, para cosas que sucedieron como no queríamos o incluso que pasaron tal y como lo esperábamos pero queremos que se repitan. Dedicamos nuestra atención en gran parte del día al antes, al ayer.

positivismo
De las cosas sobre las que más control tenemos en este nuestro mundo, quizás la más importante que tenemos es nuestra atención, aquello sobre lo cual ponemos nuestra mente y nuestras emociones a trabajar. Aquello sobre lo que ponemos nuestra atención es eso que más nos preocupa, o nos inquieta o nos interesa; en otras palabras, atendemos más a lo más relevante para nosotros, bien sea por agradable o por desagradable. De esta manera, pasamos nuestra mirada de lo que pasó ayer a lo que pasará mañana; durante el desayuno estamos pensando en lo que haremos para llegar más rápido al trabajo; camino al trabajo estamos calculando que le diremos al jefe si llegamos tarde, y mientras trabajamos estamos tratando de organizar lo que haremos al llegar a casa. Como resultado de todo esto, nuestra conciencia muy rara vez se encuentran posadas plenamente sobre lo que estamos haciendo.

En lugar de saborear el desayuno y de compartir con quienes nos acompañan en ese momento, nuestra mente está en otro lugar; en vez de estar en el aquí y el ahora, permanentemente estamos brindando nuestra energía a lo que pasó o a lo que podría pasar.

El poder de la conciencia

Desde tiempos inmemoriales, numerosas civilizaciones como la egipcia, o la griega han hablado de la conciencia como el gran poder del ser humano. Estas civilizaciones nos enseñan que aquello en lo cual ponemos nuestra atención es aquello que estamos cargando de energía.

Nuestra conciencia es como una gran pila energética, y nosotros le otorgamos poder a aquello sobre lo cual la posamos a diario. Tanto lo bueno como lo malo. Y esta es la razón por la cual aquello que más tememos y en lo que ocupamos buena parte de nuestro tiempo pensando, termina por suceder. Pero existe un detalle que no siempre nos explican sobre el poder de la conciencia: el poder del pensamiento viene acompañado por el poder de la emoción; no se trata solamente de pensar 24 horas sobre ganar la lotería, si ese pensamiento no viene acompañado de una emoción, de una certeza, de poco sirve. Es el mismo principio que rige la oración, la fe. Por eso la biblia dice “Si tuviera fe como un granito de mostaza”. La conciencia posada en algo, con la certeza de que eso sucederá tiene un poder increíble y es importante saber que no solo es para lo bueno, sino para lo malo también. Es simple y sencillamente una capacidad que puede ser usada para cualquier cosa que queramos.
En resumidas cuentas, que nuestra atención puesta en algo tiene un gran poder, siempre y cuando sepamos la clave de este poder y es la certeza, la fe de lo que aún no ha pasado. Y es por esto que si mantenemos nuestra conciencia en el aquí y el ahora, sin detenernos constantemente a pensar en lo que ya sucedió (y lamentarnos por ello), o en lo que no ha sucedido (y preocuparnos por ello), podremos atraer mejores cosas a nuestra existencia, podremos estar más enfocados en el presente, en lo único que tenemos que es este momento, el aquí y el ahora.

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